Peter Singer advierte que rechazar la ciencia como método de investigación puede acarrear consecuencias
Escrito por carloscapote
24 de Diciembre de 2008 - sin comentarios
Escrito por carloscapote
24 de Diciembre de 2008 - sin comentarios
Peter Singer, profesor de Bioética en la Universidad de Princeton, cuenta en su artículo “El trágico coste de ser acientífico” cómo el expresidente de Sudáfrica Mbeki se dejó aconsejar por un Ministro de Salud que decía que el SIDA “se podía curar mediante ajo, jugo de limón y betarragas [remolacha]“.
“Durante su mandato como presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki rechazó el consenso científico de que el SIDA es causado por un virus, el VIH, y que los medicamentos antirretrovirales pueden salvar las vidas de los seropositivos. En lugar de ello, abrazó los puntos de vista de un pequeño grupo de científicos disidentes que sugerían otras causas para el SIDA.”
Según el estudio de un equipo de investigadores de la Universidad de Hardvard, si en Gobierno de Mbeki no hubiese dejado de proporcionar los medicamentos adecuados a personas infectadas con SIDA y a madres con riesgo de infectar a sus bebés, se habrían evitado unas 365.000 muertes prematuras.
“Ya seamos personas individuales, jefes de grandes empresas o líderes de gobierno, hay muchas áreas en las que no podemos saber lo que debemos hacer sin contar con un cuerpo de evidencia científica que nos sirva de guía. Mientras más responsabilidad tengamos, hay mayores probabilidades de que sean trágicas las consecuencias de tomar una decisión errónea. De hecho, cuando vemos las consecuencias posibles del cambio climático causado por las actividades humanas, la cantidad de vidas humanas que se pueden perder por decisiones erróneas empequeñece la cifra de vidas perdidas en Sudáfrica.”